Desde el programa Claro como el Agua se hizo una visita al Club Quique, donde nos encontramos con Norma Romero (presidente de la institución) para hablar de lo siguiente del club:
¿Cómo es la Historia del Club?
La Historia del club empieza el 8 de Mayo de 1930, en calle 25 de Junio al 67, surgió la idea de un grupo de amigos hacer este club y fue justamente para difundir el básquet y originariamente el club se llamaba Quique Basquetbol Club, y el primer presidente de esa época fue Juan Chiciola que fue Director del Parque Berduc que justamente de ahí nace el Quique Club por el Atleta que fue a las primeras olimpiadas y en honor a el le ponen el nombre de la institución. A person could gamble internet within svenska casino på nätet. También fue el primer fundador del Asociación Paranaense de Básquet por eso lo llaman el Decano ya que tuvo mucho que ver y fue uno de los primeros fundadores y el club tiene una gran cantidad de premios.
¿Qué actividades tiene el Club?
Después de muchos años hubo una época que el club tenia básquet femenino y después mermó y hoy la comisión directiva empezó a perfilarse de ampliarse para tener mas crecimiento social. Una institución crece con propuestas. Y hoy tenemos devuelta el básquet femenino, otra vez lo retomamos desde las categorías formativas hasta primera, patín recreativo, vóley y ahora anexamos taekwondo, pakua y también tenemos bailes como Bachata y estamos buscando otras alternativas mas pero también somos consientes de que las instalaciones del club son chicas que por ahí cuesta con el tema horario como el básquet que las mayoría de los deportistas entrenan tarde entonces ver el horario de todas las disciplinas es complicado. Estamos viendo de buscar otra alternativa de ampliar o de hacer mas grande el espacio para tener mas lugar para nosotros.
¿Y los proyectos?
Nosotros agarramos esta gestión justo en la pandemia que afectó justo no solo al club Quique sino a todas las instituciones. nosotros teníamos unas propuestas de edificar o de construir pero todo esta basado en mejorar primero lo que hace a la estructura de la organización institucional, de hecho por decirte algo simple en el control de la puerta nosotros no lo teníamos fijo, teníamos un control chico a la tarde a las horas mas habituales de los socios y ahora tenemos durante todo el día. Eso mejoro para nosotros y se puede controlar mas, se pueden cobrar las cuotas, eso nos ha ayudado a mejorar la parte edilicia que esta bastante deteriorada, si recibimos algunos aportes del gobierno pero no podemos lograr tener un aporte importante como para decirte «estamos en condiciones para edificar una construcción aérea» que es el espacio que tenemos disponible para hacer un gimnasio o alguna otra cosa importante porque los costos son muy caros. Pero bueno, trabajamos desde Diciembre del año pasado, la comisión se puso al hombro todo lo que es la parte de juntar el dinero y hemos comprado cosas, hemos arreglado y muchas cosas que por ahí que serian largas enumerar que son todas a fuerza del sacrificio. De hecho teníamos cantina, cuando había partidos hubo una época que pudimos hacer jornadas con eventos deportivos y con eso comprábamos freezers, cocinas, hornos pizzeros y todo para trabajar en función de poder comprar pintura, ladrillos, cemento, elementos deportivos y todo lo necesario para mantener el club. Se tiene que trabajar mucho, yo doy una convencida que con trabajo todo se puede pero también tenes que tener la parte humana porque sin eso no se pueden avanzar y la buena solidaridad de los socios que por ahí uno hace alguna rifa o algo te compra, te ayuda o te colabora con algo. Es un club de barrio que le cuesta sobrevivir en el sentido de que cuando por ejemplo ahora se nos corto la parte deportiva de juegos con el tema del DNU y fue alarmante por que otra vez vamos a caer en el pozo donde los socios no van a poder pagar la cuota ya que la economía afecta a todos y lo primero que descarta una familia es una cuota deportiva.
Gracias a Norma Romero y toda la gente del Club Quique de parte de todo el equipo de Claro como el Agua.
Marcos Gandolfo



