En el marco de un contexto económico complejo marcado por la parálisis de la obra pública financiada por la Nación, la administración provincial de Entre Ríos priorizó la optimización de los recursos propios para sostener y reparar la red de edificios escolares. Así lo ratificó el ministro de Planeamiento, Infraestructura y Servicios de la provincia, Hernán Jacob, durante una entrevista brindada a Palabras Cruzadas.
Durante la conversación, el funcionario abordó los principales datos emitidos por la cartera que encabeza respecto al alcance de las obras concretadas en establecimientos educativos, la postura frente a las críticas de la oposición política y las proyecciones presupuestarias del sector para los próximos años.
Una respuesta a la falta de financiamiento nacional
Al ser consultado sobre las razones por las cuales las intervenciones estatales no siempre tienen una visibilidad inmediata en la opinión pública, Jacob explicó que el deterioro del parque edilicio escolar es de larga data y que muchas veces la agenda informativa prioriza las situaciones críticas o los daños derivados de inclemencias climáticas.
«El estado de la infraestructura escolar era, y sigue siendo en algún punto, muy deficiente. Es más noticia muchas veces algún conflicto producto de tormentas o del defectuoso mantenimiento de los edificios», señaló el ministro. Asimismo, remarcó la decisión del Poder Ejecutivo provincial de concentrar la inversión pública en tres ejes fundamentales: la red vial, los servicios sanitarios y la infraestructura educativa.
El titular de la cartera de Planeamiento puso especial énfasis en la caída drástica de los recursos provenientes de la Administración Central para la ejecución de trabajos públicos en las provincias. Al respecto, detalló que al inicio de la actual gestión, dos de cada tres pesos destinados a la obra pública provincial provenían de fondos nacionales, transferencia que quedó prácticamente interrumpida.
«El desmadre de las variables macroeconómicas llevó al Gobierno nacional a tomar medidas muy drásticas y uno de los principales impactos fue la inversión en obra pública. En la provincia, la falta de esos fondos nos afectó drásticamente y obligó a hacer un ordenamiento de la estructura, mucha austeridad y la eliminación de gastos superfluos para concentrar el esfuerzo en las competencias directas del Estado provincial», indicó. Esta reorganización implicó, entre otras medidas, el cese del financiamiento provincial para obras de índole municipal.
Mantenimiento versus nuevas construcciones
Frente a cuestionamientos opositores respecto a la baja cantidad de nuevos edificios escolares levantados durante el período, el ministro sostuvo que las críticas se toman como un «insumo de trabajo» propio de la dinámica democrática, aunque contrapuso la estrategia oficial basándose en factores demográficos y de eficiencia presupuestaria.
Jacob argumentó que la baja natalidad observada tanto a nivel nacional como regional redujo la demanda de nuevas plazas escolares en comparación con décadas anteriores. «La construcción de escuelas nuevas hoy no sería una inversión inteligente; tenemos que pensar en la readecuación y reutilización de los recursos y escuelas existentes. Por eso se ha invertido mucho más en el mantenimiento de la infraestructura existente que en la construcción de edificios nuevos», afirmó, aunque aclaró que existen obras de infraestructura escolar nueva en ejecución, como escuelas técnicas en el interior y intervenciones en la capital provincial.
Asimismo, precisó que las prioridades edilicias no son determinadas de manera unilateral por su cartera, sino que se articulan en función de la demanda y el ordenamiento elevado por el Consejo General de Educación (CGE) y el Ministerio de Salud, a los cuales definió metafóricamente como «los dueños de las obras», asumiendo el área de Planeamiento el rol de ejecutora técnica.
Cuentas al día y proyección hacia 2027
En relación con el plan de trabajo a futuro y las pautas presupuestarias para 2027, el funcionario manifestó que la directiva principal transmitida por el gobernador Rogelio Frigerio es culminar las obras que se encuentran actualmente en curso y garantizar un esquema de gestión ordenado.
«Queremos ser absolutamente responsables y dejar la provincia en mejores condiciones de las que la recibimos. Hoy, cada obra que está en ejecución cumple con el pago de certificados en tiempo y forma, no tenemos mora y estamos intentando no pagar intereses por demoras administrativas», aseveró.
Finalmente, Jacob adelantó que se avanza en una modernización normativa para consolidar un sistema de mantenimiento preventivo y permanente en los edificios públicos. Según el funcionario, el objetivo es evitar intervenciones de gran escala mediante reparaciones continuas que resguarden el patrimonio estatal. Respecto a la infraestructura vial para el sector productivo, concluyó que la nueva legislación sobre consorcios camineros constituirá una herramienta complementaria dentro de la política general para los caminos rurales de la provincia.
