El ex vicegobernador y actual parlamentario del Mercosur, se refirió a la crisis que atraviesa el país y señaló que «El gobierno de Javier Milei empezó el 20 de noviembre». «Teníamos razón cuando advertimos del peligro que significa para la democracia el proyecto de los autodenominados libertarios aliados con Macri”, expresó el dirigente.
«El gobierno de Javier Milei empezó el 20 de noviembre, al otro día de ganar la segunda vuelta electoral. Fue en ese momento cuando se comenzó a dar señales concretas al mercado de liberar la economía y hoy vemos el resultado: Sin controles, sin política ni gestión, las y los trabajadores quedaron desprotegidos frente a la voracidad de los empresarios formadores de precios», analizó José Cáceres
Asimismo, comparó la gestión gubernamental de Alberto Fernández y defendió las acusaciones. “Sin dudas que nuestro gobierno cometió errores al no poder controlar la inflación, pero los niveles a los que nos ha llevado esta administración son inadmisibles».
De la gestión de Milei, al ex vicegobernador y actual parlamentario del Mercosur le “preocupa el grado de desconexión con la realidad y la insensibilidad que tienen”. «Esa insensibilidad y extravío, pueden ser catastróficos. Quieren sacrificar a los argentinos y argentinas en pos del déficit cero en una planilla de cálculo que si el kilo de carne se va a 20 mil pesos no van a intervenir”.
“No comprenden la complejidad de la sociedad argentina, ni la angustia que hoy tiene la gente porque no sabe el precio de las cosas, porque no sabe si lo que cobró a fin de mes le va a alcanzar para una o dos semanas, porque no sabe si la semana que viene va a tener para comer, y porque les dicen que está bien que la pasen mal, que todo va a empeorar y que si protestan, los van a reprimir. Es un callejón sin salida muy peligroso», expresó el dirigente
Por último, recordó la campaña electoral al afirmar: «Teníamos razón cuando advertimos del peligro que significa para la democracia el proyecto de los autodenominados libertarios aliados con Macri”, haciendo referencia al El DNU y la Ley ómnibus. “Son una agresión a nuestro sistema democrático y a la división de poderes. Ambas son inviables en los términos en que se han planteado, por el tenor y la cantidad de reformas que plantean y por la incapacidad política que han demostrado para llevar adelante un plan de esas características. Otorgarle la suma del poder público a un presidente, a esta altura de la democracia, es una barbaridad sin precedentes».
