El coordinador de Infraestructura y presidente del Comité de Emergencia, Xavier Bilbao, brindó detalles sobre las proyecciones del nivel del agua, los operativos de prevención y los avances en obras de contención en la capital entrerriana.
El municipio de Paraná mantiene un monitoreo constante sobre la evolución del río Paraná ante el progresivo incremento en su caudal. En diálogo radial con el programa Amanece Litoral, el coordinador de Infraestructura municipal y titular del Comité de Emergencias, Xavier Bilbao, precisó que, si bien las lecturas recientes ubicaron al río en los 4,21 metros, las proyecciones del Instituto Nacional del Agua (INA) prevén una marca cercana a los 4,59 metros para las primeras semanas de noviembre.
A pesar del incremento, Bilbao llevó tranquilidad a la población al señalar que dichas cifras se encuentran aún por debajo de las marcas históricas de alerta (4,70 metros) y de evacuación (5,00 metros). No obstante, remarcó que a partir de los 3,50 metros comienzan a registrarse anegamientos en los sectores más expuestos de la franja costera.
Prioridad en la asistencia humana y prevención sanitaria
Frente a este panorama, las cuadrillas municipales junto a Defensa Civil y los equipos de Salud comunitaria y provincial se encuentran desplegados en el territorio realizando censos y relevamientos de las familias residentes en la zona de Bajada Grande y sectores aledaños.
Bilbao remarcó que la prioridad absoluta del Estado municipal es la protección de la vida y la salud de las familias en situación de vulnerabilidad. «Centramos todos los recursos en la asistencia directa y la prevención sanitaria para minimizar riesgos de infecciones y garantizar un retorno seguro a los hogares una vez que el agua retire», explicó el funcionario.
Respecto a las intervenciones físicas en el borde costero, aclaró que se asiste a sectores de trabajadores ribereños y pescadores artesanales mediante la colocación de bolsas de arena para mitigar la erosión del oleaje en sus áreas de trabajo. Asimismo, diferenció la situación de las viviendas permanentes de aquellas construcciones destinadas al uso recreativo o de fin de semana, sobre las cuales no se destinan los recursos de emergencia pública.
Obras de infraestructura clave para contener el cauce
En relación con los trabajos preventivos frente al fenómeno meteorológico de El Niño, el funcionario destacó la finalización y canalización de obras clave en la cuenca del arroyo Las Viejas y en el sector de Cabildo Abierto (arroyo Colorado).
En dicha zona se ejecutó una obra hidráulica con un salto de disipación de energía de seis metros para detener el proceso de erosión retrogradante que amenazaba con colapsar no solo viviendas linderas, sino también un colector cloacal principal de 70 cm de diámetro que sirve a más de 700 hectáreas. De no haberse intervenido con fondos municipales tras la interrupción del financiamiento nacional, el colapso del colector habría provocado un severo daño ambiental e hidro-sanitario en la cuenca.
Trabajo articulado con la sociedad civil
Por último, Bilbao resaltó la labor del Comité Técnico de Emergencia, el cual articula sus cuatro ejes de acción (asistencia, infraestructura, comunicación y relaciones institucionales) en conjunto con más de 20 organizaciones de la sociedad civil, entre las que se encuentran Cáritas, el Banco de Alimentos, Boy Scouts y el Club de Leones, logrando una red integrada de respuesta ante las contingencias climáticas.
