En una entrevista brindada a Amanece Litoral, la Dra. Lorena Benítez, subjefa del Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná, analizó la marcada caída de la tasa de natalidad en la provincia y detalló cómo este fenómeno impacta en la gestión sanitaria y en la atención de alta complejidad.
La baja en la natalidad en Entre Ríos —un fenómeno social y cultural que se replica a nivel nacional y global— ha comenzado a reflejarse directamente en los indicadores hospitalarios. Un reciente estudio realizado por el equipo del Hospital San Roque entre los años 2018 y 2023 confirmó una relación directa entre el descenso en el número de nacimientos y la disminución en la cantidad de cirugías neonatales (aquellas que se realizan en recién nacidos de 0 a 28 días).
Sin embargo, desde la institución advierten que la reducción en el volumen de intervenciones no implica una menor exigencia. «Aunque son menos cantidad de pacientes, las patologías quirúrgicas siguen teniendo la misma complejidad. El desafío actual es adaptar nuestra gestión: pasar de medir el volumen de intervenciones a enfocarnos en brindar la máxima calidad, seguridad y resultados de excelencia», explicó la Dra. Benítez.
Un centro de referencia provincial en constante formación
El Hospital San Roque continúa consolidándose como el principal efector de salud pediátrica de la provincia, recibiendo casos de alta complejidad de las cuatro áreas programáticas de Entre Ríos.
En este marco, el Servicio de Cirugía Pediátrica avanza en un proceso clave de certificación ante la Sociedad Argentina de Cirugía Pediátrica. El objetivo institucional para el próximo año es obtener la acreditación formal para la formación de médicos residentes en esta especialidad, sumándose a los logros ya obtenidos por los servicios de Pediatría, Neonatología y Terapia Intensiva Pediátrica con el aval de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
El valor del retorno profesional
La Dra. Benítez destacó la importancia de la alta capacitación, un camino que demanda entre 12 y 15 años de estudios continuos entre la carrera de Medicina, la residencia y las subespecialidades. Asimismo, celebró el retorno de jóvenes profesionales que, tras realizar capacitaciones específicas en centros de referencia nacional como los hospitales Garrahan, Gutiérrez y Elizalde en áreas como Neurología Pediátrica o Vía Aérea, regresan a la provincia para volcar sus conocimientos en la salud pública entrerriana.
«Para que los profesionales vuelvan, hay que brindarles las herramientas, la tecnología y el espacio para desarrollarse. En la atención pediátrica no solo importa resolver el problema médico, sino lograr que el paso del niño por el hospital sea lo menos traumático posible y sin secuelas a largo plazo. Es un trabajo en equipo que involucra desde el personal de limpieza, farmacia y laboratorio, hasta el equipo médico y la dirección», concluyó la profesional.
