La cuenta regresiva para el Mundial 2026 ya comenzó a sentirse en Paraná y el furor por el álbum oficial de figuritas de Panini se transformó en un verdadero fenómeno social.
En ese contexto, el director de Diario UNO Entre Ríos, Miguel Zuttión, dialogó con el programa Punto de Partida de FM Litoral y analizó el impacto de la fiebre mundialista, la enorme demanda de álbumes y cómo el fútbol vuelve a convertirse en un refugio emocional para los argentinos.
Durante la entrevista, Zuttión confirmó el éxito de la promoción impulsada por UNO, que regaló el álbum oficial junto a la edición dominical del diario y continuará entregando paquetes de figuritas durante la semana.
“La demanda superó todas las expectativas. Nosotros teníamos un pedido del doble de álbumes de los que finalmente llegaron y ya en la media mañana se habían agotado”, señaló.
El director de UNO remarcó que el fenómeno sorprendió incluso a los propios vendedores y reconoció que la pasión por coleccionar figuritas atraviesa generaciones. “Me llama la atención ver que los chicos, en una época tan tecnológica, vuelvan a entusiasmarse con un álbum y quieran completarlo”, expresó.
Un fenómeno que vuelve a unir generaciones
La colección oficial del Mundial 2026 ya es considerada la más grande de la historia, con 980 figuritas y 112 páginas, en una edición que acompaña el nuevo formato de la Copa del Mundo con 48 selecciones participantes.
En Paraná, los kioscos comenzaron a registrar largas filas y faltantes de álbumes desde los primeros días de venta. Según explicó Zuttión, el interés creció rápidamente a partir de la promoción de UNO y del clima que históricamente despierta una Copa del Mundo.
Sin embargo, también hizo una lectura más profunda del contexto social y económico que atraviesa el país.
“Hoy la gente está más preocupada por llegar a fin de mes, por cuánto cuesta la comida o si puede pagar las cuentas. Todavía no percibo un clima mundialista fuerte como en otras épocas”, sostuvo.
Aun así, consideró que el fútbol tiene una capacidad única para modificar el ánimo colectivo. “Cuando empieza el Mundial, cambia el humor de la gente. Es como un estímulo, un bálsamo que permite ilusionarse y olvidarse por un momento de los problemas cotidianos”, afirmó.
El Mundial como fenómeno cultural
Durante la charla en FM Litoral, Zuttión definió al Mundial como “el fenómeno cultural más importante del planeta” y destacó el rol social que tiene el intercambio de figuritas, especialmente entre chicos, familias y grupos de amigos.
“El fútbol logra algo que pocas cosas consiguen: unir a la gente y generar conversaciones comunes más allá de las diferencias”, reflexionó.
También destacó que el entusiasmo probablemente crecerá a medida que se acerque el inicio de la competencia y se conozca la lista definitiva de convocados de la Selección Argentina.
Mientras tanto, la fiebre por las figuritas ya se instaló en Paraná. Los álbumes vuelan de los kioscos, los sobres se agotan y las figuritas repetidas empiezan a circular en escuelas, clubes y plazas, reviviendo uno de los rituales más tradicionales de cada previa mundialista.
