El paro de los conductores de trenes afectaba a los servicios de todo el país. Estaba previsto que duraría durante todas las jornadas, pero fuentes del sindicato informaron que desde las 10 ya están nuevamente en funcionamiento.
A partir de las 10 de la mañana los trenes volverán a funcionar, luego de la negociación entre el gremio La Fraternidad y el ministro de Transporte, Alexis Guerrera.
El funcionario le prometió al Sindicato que se restablecerá el funcionamiento del trayecto Constitución-Bahía Blanca. Además, obligarían a las empresas que tienen la concesión a que arreglen las vías. Ese era el reclamo de orden nacional que afectó la prestación en zona metropolitana de la capital entrerriana.
En la mañana de este martes estuvo suspendido el servicio que utilizan cientos de pasajeros diariamente para trasladarse entre la capital provincial y Colonia Avellaneda, con las paradas intermedias. No obstante, desde el gremio confirmaron que “a las 13 ya saldrá normalmente el servicio desde Paraná.
Los motivos del paro
La medida de fuerza había sido dispuesta el 21 de este mes por el Secretariado Nacional del gremio, y fue ratificada este lunes por Maturano. «La Fraternidad no duda en defender a la industria ferroviaria y los puestos de trabajo, vulnerados por la decisión judicial de suspender los servicios entre Buenos Aires y Bahía Blanca por un descarrilamiento. La organización sindical también ratifica el estado de alerta y movilización», enfatizó el dirigente, quien adelantó que continuarán los paros y el quite de colaboración en la actividad.
Maturano sostuvo en un video y en un documento de prensa que la industria ferroviaria «es de forma permanente atacada, en este caso por la justicia», y añadió que el gremio también rechaza «las irregularidades producidas en la compra fantasma de pasajes en servicios de la actividad, que agotan las disponibilidades y transfieren pasajeros al sector del autotransporte».
«El ferrocarril está siendo atacado y, prueba de ello, es lo que ocurrió durante el asfaltado de vías y ante la negativa de algunos intendentes a que los servicios se detengan en sus localidades, como ocurre en Chascomús, por ejemplo», afirmó.
El malestar también se relaciona con «las conductas de algunos gobiernos provinciales que, violentando la ley, se adueñan de territorios ferroviarios propiedad de la Nación y utilizan terrenos para variados fines y no para construir viviendas para el personal, que no tiene casa propia en un 60 por ciento», dijo.
