23 julio, 2026

Tractorazo a la Plaza de Mayo

Tractorazo a la Plaza de Mayo

La marcha de productores agropecuarios al corazón mismo de la Capital Federal, culminó en la Plaza de Mayo y frente a la Casa Rosada, fue leída una proclama consensuada reclamando por la presión fiscal sobre el sector, la intervención en los mercados de granos y carnes y la escasez de gasoil en plena cosecha, entre otras cosas.

 

El eje de las noticias de este sábado 23 pasó por el denominado “tractorazo” que, con la etiqueta #23A, llevaron adelante distintas agrupaciones de productores autoconvocados y representantes de entidades del norte bonaerense, sur de Santa Fe y Córdoba, más la adhesión de cientos de sociedades y asociaciones rurales de todo el país. No contó en cambio con la adhesión de la Mesa de Enlace.

Tras pernoctar el viernes en un espacio junto a la Costanera porteña, los tractores se movilizaron el sábado por la mañana hacia el centro de la Ciudad, confluyendo caravanas provenientes de tres diferentes puntos de concentración: Ruta 9 y 193; Ruta 8 y 195 y Ruta 5.

El desfile de tractores, camionetas y autos –iniciado en Udaondo y Avenida del Libertador- fue recibiendo a su paso la adhesión de gran cantidad de ciudadanos que, aún sin tener nada que ver con el campo, se fueron sumando a la caravana, en simpatía con los productores e identificados con algunas de sus consignas de reclamos al Gobierno, hasta que, alrededor de las 15 horas, colmaron la Plaza de Mayo en número de 100 mil, según los organizadores.

Los reclamos de los productores, fueron desde la presión fiscal sobre el sector, a la intervención en los mercados de granos y carnes. La movilización, aunque no contó con el apoyo de la Mesa de Enlace, en cambio sí tuvo el respaldo de numerosas entidades rurales del interior del país que, según se dijo, fueron al menos 200 las instituciones que apoyaron la protesta.

 

Apoyo explícito del PRO

La marcha tuvo el apoyo explícito de dirigentes de un sector de la oposición-–lo hicieron Patricia Bullrich, Diego Santilli y Horacio Rodríguez Larreta, del PRO- quienes se mostraron junto a los productores y hasta el ex presidente Mauricio Macri, apoyó el reclamo a través de su cuenta de Twitter.

Así fue como el diputado provincial Alex Campbell, en un video en el que se ve a diferentes dirigentes, dijo que “de la crisis se sale con esfuerzo y trabajo y eso es lo que nos muestra el campo cada día que siguen produciendo a pesar de las trabas que les pone este Gobierno. ¡Cuenten con nuestro apoyo y el de todos los que apuestan a salir adelante trabajando!”, destacó.

También hizo oir su voz de apoyo Luis Miguel Etchevehere, ex ministro de Agricultura de Mauricio Macri y ex presidente de la Sociedad Rural Argentina: “Está más que claro que el manso se rebeló, el campo se cansó de que le estén echando la culpa de todos los males de la Argentina cuando lo único que hace es trabajar e invertir en el país”.

Tal vez a los organizadores de la marcha no les haya resultado totalmente simpático el apoyo del PRO, porque desvirtuó de alguna manera su propósito inicial de llevar adelante una protesta totalmente apartidaria, y los representantes de la oposición con su presencia terminaron avalando de alguna manera los argumentos descalificatorios del oficialismo, para quien la movilización del campo fue una protesta “absolutamente política”.

 

La reacción desde la Casa Rosada

La primera reacción del Gobierno, fue con duras críticas a la oposición. Tras descalificar los argumentos presentados por los productores para reclamar (ver más abajo los puntos principales de la proclama final, donde caracteriza a los gobernantes como “vándalos y usurpadores”) volvió a apuntar a la oposición. “Una vez más, como siempre lo han hecho, promueven la concentración del ingreso en manos de unos pocos y en desmedro de millones de argentinos”, dijo la portavoz Gabriela Cerruti.

“La movilización organizada alrededor de una caravana de tractores -agregó la funcionaria- protestó contra un proyecto de ley que aún no conocen y que no los involucra ya que no hay productores que hayan facturado más de mil millones de pesos el último año”.

A su vez, la diputada albertista Victoria Tolosa Paz, refrendó los dichos de Cerruti, al manifestar que la inicitiva de un impuesto a la renta inesperada, “está pensada para grandes empresas que tienen una rentabilidad a los 1.000 millones de pesos, esto es algo más de 8 millones de dólares”.

Por su parte el propio presidente de la Nación, Alberto Fernández, en un Congreso del Movimiento Evita, afirmó que el Gobierno “está enfocado en que los que más ganan sean los que más aporten y quienes menos tienen reciban lo que merecen”.

 

La posición de Domínguez

Desde Israel, donde se encuentra en una misión ministerial, el titular de la cartera de Agricultura, Julián Domínguez, dijo respecto al tractorazo que “no me corresponde a mi analizar los motivos de la protesta. Si hay algún reclamo que tenga que ser atendido lo vamos a atender y lo vamos a escuchar”, dijo. Agregó que el diálogo con las entidades de la Mesa de Enlace “es semanal y constante”.

Domínguez descartó de plano que vaya a haber aumentos de retenciones y también negó un “conflicto ideológico” con el campo, ante lo cual expresó que espera retomar el diálogo a partir de la semana que viene.

 

La Mesa de Enlace

El dato distintivo de esta protesta fue que, las grandes entidades rurales que integran la Mesa de Enlace –Federación Agraria Argentina, Coninagro, Confederaciones Rurales Argentinas y Sociedad Rural Argentina- no se sumaron a la protesta, argumentando mantener abiertas líneas de diálogo con el Gobierno. Sin embargo, ante la presión de las bases, dejó en libertad de acción a sus entidades integrantes para tomar su propia decisión, lo que en la práctica así se concretó.

 

Proclama final

La proclama leída en la Plaza de Mayo respondía a esta consigna: “No estamos dispuestos a seguir financiando la soga con la que nos ahorcan”. Los que siguen son sus principales conceptos.

“No hemos venido hasta acá para pedir que nos den una mano sino para que nos saquen las dos de encima”, dice la proclama que se leyó en la Plaza de Mayo.

“Somos de los pocos y raros países con desdoblamiento cambiario y retenciones… padecemos además 170 impuestos que agobian a todas las actividades productivas y terminan sumándose a los precios que paga el consumidor. Anímense a pensar un país con menos impuestos. Gasten menos. Arréglense con lo que tienen o dedíquense a otra cosa”.

El texto suma: “No somos ciegos, las necesidades existen. Pero las necesidades son infinitas y los recursos son limitados. No se puede seguir cargando al burro que mueve la noria y menos comérselo. Para repartir riqueza primero hay que crearla y la mejor manera de distribuirla es el trabajo libre donde los beneficios vuelven a la sociedad sin necesidad de intervención estatal, que además de cara es violenta y distorsiva”.

“Somos responsables de haber tolerado estos disparates. Son responsables también muchos de nuestros gobernadores y legisladores. Han resignado la autonomía federal por una indigna alianza de vasallaje feudal en la que aceptan el saqueo de las actividades productivas de sus comprovincianos a cambio de ser tratados como mendigos de lujo por el Poder Central y eventualmente ser nuevamente ungidos”

 

“Basta de sarasa”

Sobre el final de la proclama, el campo pide: “Basta de mentiras. Basta de fronteras que son un colador. Basta de entregar nuestro Mar Austral a la depredación. Basta de soltar presos y perseguir policías. Basta de someter a alumnos y maestros a la dictadura de ideólogos y burócratas. Basta de vándalos y usurpadores. Basta de opresión impositiva. Basta de sarasa”.

 

 

El ABC Rural

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