La Secretaría de Trabajo y Seguridad Social de Entre Ríos dispuso anoche la conciliación obligatoria en el conflicto entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la Empresa Buses Paraná. Sin embargo, el sindicato ratificó la medida de fuerza y la ciudad amaneció sin servicio de colectivos.
La conciliación de la Secretaría de Trabajo fue dictada con vigencia desde las 22 del jueves y por un plazo de quince días hábiles. Buscaba “garantizar la prestación del servicio urbano de pasajeros y abrir un espacio de diálogo entre las partes”, se informó.
Además se convocó a audiencia de conciliación para el jueves 11 de septiembre y se intimó a trabajadores y empresas a abstenerse de medidas o represalias, bajo apercibimiento de sanciones.
“El Gobierno provincial reafirma su compromiso de resguardar los derechos de los trabajadores y de los usuarios del transporte público”, expresa la comunicación oficial.
Sin embargo, el gremio que nuclea a los choferes aseguró que no fue notificado y ratificó la medida de fuerza desde la medianoche. El gremio responsabiliza a las empresas Mariano Moreno y Ersa del atraso en el abono de los haberes. Buses Paraná, por su parte, acusó a la Municipalidad.
En horas del mediodía del jueves, cuando aún no se había declarado el paro, el Municipio de Paraná emitió un comunicado anunciando que se había hecho en tiempo y forma el depósito de los aportes correspondientes al financiamiento del sistema de transporte urbano de pasajeros, equivalente al monto de 223 millones de pesos y que incluyen “el Boleto Estudiantil Gratuito Universal (BEGU) y demás contribuciones al sostenimiento del sistema de transporte en la ciudad”.
