En diálogo con esta Agencia, representantes del cuerpo nuevo de inspectores de la Municipalidad de Paraná manifestaron su preocupación ante los reiterados maltratos que a diario reciben por parte de automovilistas. En algunos casos, las y los trabajadores debieron pedir intervención policial y radicar la respectiva denuncia.
El aumento de los episodios de maltrato que sufren los miembros del cuerpo de inspectores de la Municipalidad de Paraná por parte de los automovilistas ha sido en el último tiempo motivo de preocupación entre las y los trabajadores.
En diálogo con esta Agencia, una inspectora de tránsito de la capital provincial contó que a diario deben soportar insultos y gritos y son víctimas -también- de violencia física que a veces los lleva a tener que pedir ayuda a vecinos, compañeros de trabajo y acudir al auxilio del personal del 911.
«Hemos sido capacitados para no reaccionar ante las provocaciones, pero a veces resulta difícil cuando la agresión es física. Por eso lo primero que hacemos es acudir al llamado del 911, que por suerte su personal llega de manera rápida», contó.
La trabajadora, que desempeña sus tareas en una zona céntrica de Paraná, aseguró que es diario el maltrato que sufren por parte de los automovilistas cuando les llaman la atención ante el incumplimiento de las reglas de tránsito, pese a la existencia de señalización y cartelería.
«En el último mes viví una situación en calle Colón que se tornó violenta físicamente, y por la cual debió intervenir la policía. El automovilista fue detenido y yo radiqué la denuncia, pero a los pocos días pasó por el mismo lugar y se re rió en la cara. Uno se siente desamparado», dijo.
Y agregó: «Entiendo que la gente esté preocupada por muchas cosas que están pasando, pero no es justo que se descarguen con nosotros. Uno tiene paciencia y trata con respeto para que no se sientan atacados».
