La gran mayoría de los kioscos donde se puede recargar la SUBE dejó de vender el plástico. La razón es que el Gobierno los ha sancionado por cobrar sobreprecios que van desde los 20 a los 500 pesos en la recarga o venta de tarjetas.
La faltante de tarjetas SUBE en los kioscos de la capital provincial se debe a que “cuando quieren cobrar un sobreprecio en la venta del plástico, tanto la Municipalidad como Nación Servicios (responsable del programa SUBE) se les hace un acta y se les cobra una multa”, explicó Julián Zorn, responsable de SUBE en Paraná.
Esta maniobra es denunciada por los usuarios a través de los distintos canales que tiene disponible la tarjeta.
Los sobreprecios que se cobran en los kioscos para SUBE van desde los 20 pesos (a veces para la carga completa, en otros casos cada 300 pesos de recarga) a los 500 pesos cuando se trata de la venta del plástico, cuyo costo debería ser de $ 126.
“Las alternativas que tenemos son las tarjetas con saldo negativo que se entregan en la Unidad de Gestión SUBE en Almafuerte 233. El usuario debe acercarse con el DNI y nosotros le entregamos una con un saldo negativo igual al valor de la tarjeta que, al recargarse, compensa el costo. También está la opción de adquirirla en línea y luego buscarla por la oficina, habitualmente a las 48 horas”, explicó Zorn.
Con respecto a los sobreprecios, el funcionario manifestó que ha recibido planteos de las dos partes: los usuarios y los kiosqueros. Los primeros quieren recargar un monto y deben abonar más por el extra que no debería ser así y los segundos que argumentan que hacen una carga o venden un plástico sin obtener ninguna ganancia.
“Este este último caso, nosotros les decimos que cargar SUBE no es un servicio obligatorio. Solo lo prestan si quieren y si tienen clientes a los que desean brindarle ese servicio”, expresó Zorn. Pese a esto, reconoció que es “mínima” la ganancia que obtiene el kiosquero de trabajar con SUBE. (APF)
