
Las entidades de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires, señalaron que hay faltante del poroto y reconocieron que más de 500 plantas pueden verse afectadas.
La reciente sanción del Decreto 576/2022, que dispuso la creación del “Programa de Incremento Exportador” que estableció un tipo de cambio diferencial para el dólar que aplica a las exportaciones de soja (Dólar Soja), disparó una avalancha de inequidades sobre todo el complejo agroindustrial que procesa soja para el consumo doméstico.
Cidep (Santa Fe), Cabioper (Entre Ríos), Cabiocor (Córdoba) y Capeba (Buenos Aires), entidades que agrupan empresas extrusoras, rechazaron fuertemente el intento de desdoblar la referencia de precios del mercado de la soja, por considerarla “arbitraria, voluntarista y distorsiva”.
Al mismo advirtieron por los impactos negativos que la medida genera sobre los costos de la industria pyme que abastece a las cadenas de producción animal, “que se trasladará inexorablemente a los precios de la carne, la leche, los huevos y el aceite comestible mezcla, de la canasta básica alimentaria”.
Las entidades expresaron su enorme preocupación por la continuidad de los puestos de trabajo “de las más de 500 plantas industriales pymes” que procesan soja en las pequeñas localidades del interior profundo de la argentina, “en virtud de la faltante de poroto soja que está generando la medida adoptada por el gobierno nacional”.
Por eso, solicitaron que se revea inmediatamente la aplicación de la medida, se mitiguen los efectos negativos y se articule con los actores de la cadena agroindustrial las acciones correctivas para retomar la normalidad.
COMUNICADO CAMARAS EXTRUSORAS ARGENTINAS

