La vida se formó por caída de meteoritos en aguas templadas, según estudio

¿Cómo empezó la vida en la Tierra? Un estudio respalda la teoría de que meteoritos que cayeron en lagunas templadas del planeta dejaron elementos esenciales para que apareciera hace miles de millones de años.

 

El estudio, publicado en la revista estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), se basa en «investigaciones exhaustivas y cálculos» astrofísicos, geológicos, químicos y biológicos de elementos proporcionados por la universidad canadiense McMaster.

El potencial de creación de la vida en esas «pequeñas lagunas templadas» ya había sido evocado por el naturalista británico Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución, en una carta a un amigo en 1871.

«Pero si pudiéramos imaginar que en alguna pequeña laguna templada con todo tipo de amoniaco y sales fosfóricas, luz, calor, electricidad, etc. se formó químicamente un compuesto proteico, dispuesto a sufrir cambios aún más complejos…», escribió en aquel momento.

Desde entonces los científicos sopesan ésta hipótesis frente a la de la aparición de la vida en chimeneas hidrotermales en el fondo de los océanos.

El estudio sugiere que la primera es la más probable porque se necesitó un ciclo de periodo seco – periodo húmedo para que los bloques moleculares de base de la laguna se unieran formando moléculas auto-reproductoras de ácido ribonucleico (ARN).

Según el estudio, estas moléculas de ARN constituyen el primer código genético de la vida terrestre, anterior al ADN (ácido desoxirribonucleico).

«Para comprender el origen de la vida, tenemos que comprender cómo era la Tierra hace miles de millones de años», explicó Thomas Henning, del Instituto Max Planck de Astronomía, en Alemania.

«Como muestra nuestro estudio, la astronomía nos proporciona una parte vital de la respuesta. Los detalles de cómo se formó nuestro sistema solar tiene consecuencias directas en el origen de la vida en la Tierra», añadió.

Hace entre 3.700 y 4.500 millones de años, el planeta era bombardeado por meteoritos a un ritmo de ocho a once veces superior a la actividad actual, su atmósfera estaba «dominada por gases volcánicos y la tierra firme era escasa ya que los continentes se elevaban del fondo del océano global», indica el artículo.

En un momento dado, los ingredientes necesarios para la formación de polímeros de ARN alcanzaron las concentraciones suficientes en las lagunas y se unieron mientras el nivel del agua subía y bajaba al ritmo de ciclos de precipitaciones, evaporaciones y drenaje.

Estas formas primitivas evolucionaron hasta el desarrollo del ADN, «demasiado complejo como para haber sido el primer elemento de vida en aparecer», indicó Ralph Pudritz, del Instituto sobre los Orígenes de la Universidad McMaster. «Tuvo que comenzar por otra cosa, y esta es el ARN», añadió. (AFP-NA)