Según el Indec, en junio los precios a los que vendieron productores e importadores subieron 1,1%. El impacto en los precios al consumidor, lo que no contempla y las observaciones privadas más recientes
Luego del 1,9% que marcó la inflación en junio, la expectativa está en si continuará la desaceleración del ritmo de aumento de precios en los próximos meses. En las últimas semanas se publicaron datos que ilusionan al equipo económico: en junio la inflación mayorista fue de apenas 1,1%, el guarismo más bajo en los últimos cuatro meses, y relevamientos de consultoras marcan mínimas variaciones semanales en alimentos y bebidas.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la inflación mayorista de junio fue de 1,1%, lo que implicó una baja de 1,4 puntos porcentuales (p.p.) respecto a mayo y marcó la cifra más baja desde febrero. Este dato refleja las variaciones de precios a los que los productores e importadores venden sus productos en el mercado interno, incluyendo impuestos. El presidente Javier Milei celebró el resultado en la red social X y calificó al ministro de Economía, Luis Caputo, como “el mejor de todos los tiempos por muy lejos”.
El desglose oficial muestra que los productos nacionales subieron 1% y los importados 2,3 por ciento. Los precios de los productos primarios bajaron 1,2% en junio. En cuanto a los manufacturados, la variación fue de 1,6%, y la energía eléctrica aumentó 6,6%. Dentro del segmento de alimentos y bebidas manufacturados, se registró una baja mensual de 0,3%, según informó el ministro Caputo. Datos que generan expectativas positivas respecto a la inflación minorista de julio. Infobae
