La Justicia comenzó a juzgar a tres personas en la causa que investiga el contrabando de 67.000 pastillas de éxtasis. La abogada de la mujer detenida quiere demostrar que su defendida «estaba en situación vulnerable».
La causa se lleva adelante en el Tribunal Oral en lo Federal Criminal de Paraná. Este lunes se sentaron en el banquillo de los acusados Juan Carlos Grillo, Silvia Ávalos y Dardingnton Jiménez Sánchez (oriundo de República Dominicana). Los tres están procesados y detenidos por los delitos de contrabando y tráfico de estupefacientes.
En esta primer audiencia que concluyó pasado el mediodía, el tribunal integrado por Noemí Berros, Roberto López Arango y Lilia Carnero se limitó a que se conociera la lectura de elevación a juicio donde el juzgado Federal a cargo de Leandro Ríos procesaba a los tres encartados.
Por la intervención de la Policía Federal, de Prefectura y en especial de la Aduana de Paraná, se logró detectar una organización dedicada al narcotráfico a nivel internacional de drogas sintéticas. La llegada de una encomienda proveniente de Alemania, sirvió para profundizar la investigación judicial con la localización de otro envío desde Europa por un total de 67.000 pastillas de éxtasis.
La abogada de Silvia Ávalos, Corina Beisel aseguró a Elonce TV que su defendida «reside en Paraná, en Barrio El Morro, desde hace nueve años» y está imputada «por infracción al Código Aduanero, en el tipo penal de contrabando». Manifestó su disconformidad con el delito penal que pesa sobre su defendida asegurando que Ávalos «nunca llegó a la Aduana a retirar la encomienda, vamos a discutir con el órgano acusador la responsabilidad que le cupo a ella».
Reconoció que uno de los paquetes «tenía como remitente el nombre de Ávalos» y opinó que «si bien los delitos por infracción a la Ley 23.737 son totalmente censurables por el daño que producen en la sociedad, sobre todo a nuestros jóvenes, pero el Estado también debería enfocarse en la persecución de los grandes eslabones de esta cadena».
«Ávalos es madre de siete hijos y vive en un barrio totalmente carente de todo, en Paraná. Conocemos a través de la doctrina y la jurisprudencia penal que este tipo de intervenciones de mujeres, haciendo esto como `mulas`. Esta parte intentará demostrar que Ávalos pertenece a un `colectivo vulnerable`.
La mujer, en la jornada, «se abstuvo de declarar». Este lunes, tras su decisión «se dio lectura a la declaración que oportunamente hizo, en 2016, cuando fue detenida. Fue una declaración muy espontánea, larga, en la cual contestó preguntas».
El debate en la Justicia Federal continuará este martes con 10 testigos.
Los hechos
En la causa quedaron imputados y con prisión preventiva por los operativos iniciados el 14 de junio de 2016: Grilli, que era un remisero oriundo de la localidad de Escobar; Avalos, una mujer afincada en el barrio el Morro de Paraná y un ciudadano dominicano que fue detenido en Buenos Aires.
Grilli fue detenido al salir de la Aduana de Paraná con una encomienda que contenía 33.000 pastillas de éxtasis. Pero en la sección del Correo del puerto de la ciudad había otro paquete de similares características, cuya destinataria era una mujer de Paraná que nunca apareció. La pesquisa logró determinar que era una mujer de apellido Ávalos, de 47 años. Antes de que la encomienda sea devuelta al origen (porque la sospechosa nunca fue a retirarla debido a que ya había caído el remisero), allanaron su vivienda en barrio El Morro, la arrestaron y quedó alojada en la Unidad Penal N° 6. A su vez, se secuestró el paquete y detectaron que tenía, con las mismas condiciones de ocultamiento, otro tanto de pastillas de la misma droga: 34.187.
Con un trabajo sobre los celulares secuestrados y averiguaciones para dar con esos contactos, así como el cruce de datos migratorios, se logró identificar a un enlace importante en Buenos Aires, indica Uno. Se trataba de un hombre oriundo de República Dominicana, radicado un par de años antes en Argentina, que vivió en Córdoba y desde hacía unos meses, en la Capital. No tiene antecedentes penales e incluso cuenta con una residencia legal con DNI argentino.
