Un remolino de grandes dimensiones se formó en pleno río Paraná y sorprendió a un grupo de pescadores que navegaba por la zona de Villa Constitución.
Un impactante remolino en el río Paraná sorprendió a un grupo de pescadores que navegaba frente a Villa Constitución, a 55 kilómetros al sur de Rosario. El fenómeno se produjo en un sector conocido como El Remanso y los ocupantes de una embarcación lograron registrar el llamativo movimiento del agua.
En las imágenes se observa cómo el agua comenzó a girar con intensidad hasta formar un pronunciado vórtice en medio del cauce. Los pescadores permanecieron a bordo de la lancha mientras contemplaban la magnitud del fenómeno.
El episodio ocurrió el pasado martes en una zona del río Paraná que, según trascendió, tendría una profundidad cercana a los 40 metros. El registro rápidamente llamó la atención por las dimensiones que alcanzó el remolino.
Cómo se forman los remolinos en los ríos
Los remolinos son movimientos circulares del agua que pueden originarse cuando confluyen corrientes que avanzan a diferentes velocidades o en distintas direcciones. Estas condiciones pueden generar una rotación que, dependiendo de su intensidad, se vuelve claramente visible en la superficie.
También pueden aparecer en sectores donde existen modificaciones bruscas en la profundidad del cauce, irregularidades en el lecho o determinados obstáculos que alteran el desplazamiento normal del agua.
En este caso, el fenómeno se registró en El Remanso, un sector del río Paraná ubicado frente a Villa Constitución. Los pescadores observaron desde la embarcación cómo la superficie comenzó a cambiar hasta que se conformó el marcado movimiento circular.
La secuencia permitió apreciar el momento en que el agua giró con fuerza y se abrió un vórtice en pleno río. Los ocupantes de la lancha mantuvieron distancia mientras filmaban la escena.
Por qué pueden formarse remolinos en el Paraná
Los remolinos son corrientes de agua que adquieren un movimiento circular y pueden aparecer cuando el flujo principal encuentra cambios en la forma o profundidad del cauce, estrechamientos, obstáculos o corrientes que se desplazan a diferentes velocidades.
En el caso del Paraná, estas condiciones pueden verse favorecidas por las características propias de un río aluvial. El curso transporta grandes cantidades de sedimentos y presenta bancos de arena, islas, curvas, ensanchamientos y estrechamientos que modifican permanentemente la circulación del agua. (El Once)
