El equipo de cirugía del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná llevó adelante una compleja intervención quirúrgica a una joven de 15 años que padecía pectus excavatum. La técnica utilizada permitió elevar la estructura torácica mediante implantes a medida y devolverle la funcionalidad cardiorrespiratoria.
Una adolescente de 15 años fue intervenida con éxito en el Hospital San Roque de Paraná mediante una técnica quirúrgica de vanguardia que resolvió un severo cuadro de pectus excavatum (conocido popularmente como «pecho hundido»). La patología provocaba una compresión directa sobre el corazón y los pulmones de la paciente, limitando drásticamente su capacidad física y calidad de vida.
En diálogo con el programa Amanece Litoral, el cirujano infantil y especialista en malformaciones de la pared torácica, Dr. Lucas Faure, detalló el alcance del procedimiento. «Se trata de una malformación en la que el esternón se hunde y comprime los órganos vitales. Ante el menor esfuerzo, la paciente presentaba síntomas de agotamiento extremo», explicó el profesional.
Tecnología de precisión y abordaje mínimamente invasivo
La intervención consistió en realizar dos pequeñas incisiones debajo de las axilas para introducir una cámara de toracoscopía y guiar la colocación de tres implantes de titanio diseñados a medida tras el esternón. Esta estructura permitió «levantar» el tórax y liberar la presión sobre el corazón y los pulmones.
«Desde el momento en que descomprimimos el tórax, la mejoría en el funcionamiento cardíaco y respiratorio es inmediata», destacó Faure. Los implantes permanecerán en el cuerpo de la adolescente entre 2 y 3 años para permitir que la estructura ósea y cartilaginosa se remodele de forma definitiva, momento en el cual serán retirados mediante una intervención menor.
La cirugía contó con la participación especial del Dr. Gastón Bellía Munzón, referente nacional en la especialidad y jefe del Departamento Quirúrgico del Hospital Pedro de Elizalde de Buenos Aires, quien viajó a Paraná para acompañar al equipo local encabezado por Faure y el Dr. Miguel Gutiérrez.
Abordaje interdisciplinario y concientización temprana
El cirujano remarcó que el tratamiento no se limita al acto quirúrgico, sino que contempla una preparación y rehabilitación integral a través de un equipo interdisciplinario que incluye kinesiólogos, psicólogos, pediatras, neumonólogos y cardiólogos.
Asimismo, Faure enfatizó la importancia del diagnóstico precoz: «Por falta de información, muchos pacientes llegan tarde a la consulta. La ventana terapéutica ideal se ubica entre los 12 y los 15 años, cuando la estructura ósea aún mantiene elasticidad. Detectarlo a tiempo evita llegar a cirugías más complejas y previene las secuelas sociales y emocionales asociadas al aislamiento o al bullying que suelen sufrir los jóvenes».
Trabajo conjunto entre el sector público y privado
En la misma jornada, el equipo médico replicó la intervención en el sector privado (Clínica Modelo) en otro joven de 15 años. El Dr. Faure resaltó el esfuerzo coordinado entre el Ministerio de Salud de Entre Ríos y la obra social provincial (Iosper) para garantizar la adquisición de las prótesis de titanio de última generación en ambos casos.
«Lo valioso es que, tanto en el ámbito público como en el privado, se brindó una respuesta de excelencia. Que las autoridades comprendan la gravedad de esta patología y garanticen los recursos es clave para transformar la vida de estos chicos», concluyó.
