Concejales de Rosario debaten una iniciativa que tiene por objetivo reducir en $1.200 el costo de renovación del carnet de conducir a los que no cometan infracciones. Hace unos días comenzó a funcionar en la ciudad el sistema de fotomultas.
Tras la puesta en funcionamiento del sistema de fotomultas en Rosario, el Concejo retomó el debate de un proyecto que premia a los buenos conductores al bonificar con un porcentaje de descuento a los que renueven el carnet y no tengan infracciones graves. Bajo el planteo de que no solo es necesario sancionar, sino también incentivar las buenas prácticas, proponen que una parte de los recursos recaudados por las infracciones se destinen a ese fin.
La iniciativa de la concejala peronista Julia Irigoitia plantea crear la figura del “buen conductor”, para que quienes al momento de renovar su licencia no registren ninguna falta grave imputada en el período de vigencia inmediatamente anterior a la realización esa renovación, gocen de una bonificación del 50% del componente que corresponde al municipio en el costo de renovación del permiso, equivalente a un ahorro de 1.200 pesos.
“La idea es cambiar la lógica punitiva y despejar el fin recaudatorio, proponiendo incentivos monetarios para los cumplidores de la norma, teniendo en cuenta que la reducción del costo no sería una gran erogación para las arcas municipales, ya que se trata solo del 50% del componente”, apuntó la edila.
Hoy el trámite cuesta entre 4.700 y 6 mil pesos, según la extensión del permiso de 1 a 5 años, de los cuales unos 2.400 corresponden al municipio y el resto a un sellado del colegio médico y al Certificado Nacional de Antecedentes de Tránsito (Cenat).
La propuesta fue presentada en mayo, y tuvo luz verde en la comisión de Obras Públicas, pero no contaba con el acuerdo del oficialismo para seguir el trámite legislativo, por lo que se hicieron observaciones y sufrió varias modificaciones. A partir de la entrada en vigencia del plan de control de tránsito con 70 cámaras fijas, fue reimpulsado en la comisión de Gobierno, donde el expediente está en el temario y se viene discutiendo hace algunas semanas, aún sin conseguir despacho.
“Con el nuevo sistema de fotomultas, el municipio prevé labrar alrededor de 50 mil actas y recaudar 200 millones mensuales. Con esto se cae el argumento de que no hay presupuesto para asumir la bonificación. De alguna manera es buscar una herramienta para que algo vuelva directamente al bolsillo del vecino”, dijo Irigoitia.
El proyecto es una modificación de la ordenanza 6543/1998, el Código de Tránsito de Rosario, que estipula que “las licencias podrán otorgarse por una validez máxima de 5 años, debiendo en cada renovación aprobar el examen psicofísico y, de registrar antecedentes por infracciones, prescritas o no, revalidar los exámenes teórico-prácticos si la Dirección General de Tránsito lo considera conveniente”.
Normativa
Cuenta con un antecedente: un proyecto aprobado del exedil Jorge Boasso (UCR) en 2016, que cambiaba la ordenanza general impositiva y no se está cumpliendo. Allí se planteaba la imputación del descuento por el total de lo que se paga, y el de Irigoitia puntualiza en el componente municipal, que es sobre el que el Concejo tiene competencia. En caso de que no prospere la iniciativa, la estrategia será ir por la aplicación efectiva de esta norma.
“La seguridad vial es un desafío muy importante en la sociedad actual, y aún no existen incentivos que premien los buenos comportamientos de los conductores rosarinos. Promover buenas conductas sociales a través de reconocimientos o beneficios y no desde el castigo, motiva a los ciudadanos a mejorar en ciertos aspectos, no por temor a la normativa a aplicar sino por la premiación ante la realización de determinada conducta”, puntualizó Irigoitia en los fundamentos.
La concejala cree que al hacerse efectivos esos premios, quienes están al volante se convertirán en promotores de esta norma, ya que implica un beneficio considerable solo por llevar adelante el respeto a las normas viales. “Se necesitan acciones claras para abordar de forma novedosa las problemáticas que aquejan a los rosarinos. No va a erradicar completamente los siniestros viales, pero tiende a fomentar y promover el respeto por las reglas de tránsito a través de la extensión de beneficios a la comunidad”, finalizó. (La Capital)
