En caso de que el índice que elabora JPMorgan perfore los 400 puntos, se afirma la posibilidad de que el país pueda volver a los mercados voluntarios de crédito.
Esta es una de los objetivos del Gobierno nacional y en especial de la conducción económica. Además, la semana pasada Fitch Ratings también había mejorado la calificación de los bonos argentinos.
Por el momento, el equipo económico se conforma con el mercado local y señala que, en la medida que consiga un financiamiento con una tasa menor, seguirá utilizando esas vías.
«Nuestra obligación es refinanciar la deuda a la tasa más baja posible. No tendría sentido que lo hiciéramos al 9,5% cuando lo podemos hacer al 6% por otros mecanismos», dijo el titular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo.
Estas tres firmas son las que influyen en el mercado de bonos mundial a través de sus consideraciones y el hecho de que mejoren la nota implica que hay más dinero disponible de inversores para comprar títulos argentinos. Esto mejora los precios de los bonos y baja la tasa de interés para empresas.
Por su reglamento interno, muchos fondos que manejan activos multimillonarios tienen prohibido invertir en países con mala calificación crediticia.
En forma paralela, la empresa MSCI decidirá en dos semanas si saca a la Argentina de su calificación de “standalone”, fuera de toda posibilidad de inversión, y la ubica en “mercado de frontera”, considerado de alto riesgoso; la aspiración de máxima sería pasar a ser “mercado emergente”.
El índice MSCI se ocupa del mercado accionario y sus decisiones orientan a los inversores a comprar o vender papeles de un país.
De allí también se explica la suba de las acciones. Si bien operan con disparidades, las ganancias hasta 4% en los mejores casos
Al momento, el MERVAL cae 0,1% y los papeles de la Bolsa porteña también experimentan resultados mixtos, según verificó Agencia Noticias Argentinas.
AgenciaNA
