El Gobierno confirmó la liberación de los coseguros de las obras sociales y las prepagas

A través de una nueva resolución publicada este lunes en el Boletín Oficial, el Ministerio de Salud desreguló los precios de los coseguros que hasta ahora “topeaba” la Superintendencia de Servicios de Salud, y que abonaban, de su bolsillo -en forma legal-, quienes utilizan servicios de las obras sociales nacionales, además del puñado de afiliados a la medicina prepaga que tiene los planes más económicos (justamente, con coseguros).

 

 

Esta novedad, que no tiene vinculación directa con los llamados “bonos” o “copagos ilegales” que muchos profesionales de la salud e instituciones vienen cobrando hace meses -por izquierda- para compensar sus honorarios, afectará a una población grande y en más de un tipo de prestación.

Los coseguros podrían entenderse como un plus de dinero que el paciente abona a la hora de utilizar distintas prestaciones de la llamada «atención ambulatoria”. Es ese término que muchos habrán escuchado mencionar cuando se afiliaron a su obra social (seguramente les avisaron que tenían cubierto esto y lo otro, pagando un coseguro) o cuando el promotor de turno les ofreció las distintas alternativas de planes de medicina prepaga. Algunos con coseguro y otros (los más caros), no.

En la práctica, los involucrados en esta nueva resolución son dos grupos, uno más chico que el otro.

El primero es un grupo de los 6 millones de afiliados a la medicina privada, que contrataron planes económicos (o no tanto…), con coseguros. Se podría decir que es un grupo chico de pacientes (en el sector siempre se dice que «los argentinos prefieren la salud llave en mano”), ya que hay una inclinación local por los planes que no exijan pagar montos adicionales.

Por otro lado, la resolución afecta a la población de las obras sociales nacionales (es decir, las sindicales, sin incluir las obras sociales provinciales), que son las que están bajo el control de la Superintendencia. Son unas 15 millones de personas.

Hasta ahora, los montos de los coseguros venían estando limitados por la Superintendencia de Servicios de Salud con ajustes que tenían actualización mensual, pero el Gobierno de Javier Milei los liberó, invocando la necesidad de estar en sintonía con la desregulación de precios de las cuotas de medicina prepaga que habilitó el decreto 70/2023.

Siempre hablando de quienes tienen cobertura por obra social (no provincial, ya que esas entidades tienen sus propias reglas) y planes de medicina prepaga con coseguros incluidos, las prestaciones afectadas por la resolución 1926/2024 son, entre otras, las consultas médicas de control (sea con el pediatra, con el clínico de adultos o el ginecólogo, por dar algunos ejemplos).

También venían teniendo coseguros «topeados» las sesiones de kinesiología, psicología, fonoaudiología y foniatría; las odontológicas, y los estudios de laboratorio y distintos tipos de estudios de diagnóstico por imágenes, como podrían ser las ecografías.

 

El Plan Médico Obligatorio y los coseguros

La nueva resolución subraya (y hay un anexo que lo detalla) que las prestaciones del Plan Médico Obligatorio establecidas en 2002 no sufrirán alteraciones. De ese modo, seguirán contando con el 100% de cobertura todas las prestaciones relacionadas a oncología, discapacidad y plan materno-infantil.

Según la resolución, los aumentos que, a gusto de cada entidad de salud, se vayan aplicando, deberán «deberán ser debida y fehacientemente informados a los beneficiarios y/o usuarios al momento de la afiliación».

En el mismo sentido, «la variación de los valores de los coseguros en el transcurso de la afiliación deberá ser informada de manera fehaciente con una antelación de treinta (30) días a los beneficiarios y/o usuarios».

Consultado por estas novedades, el director de una importante prepaga fue claro en su interpretación: explicó que esta novedad regulará el sobreuso del sistema de salud.

Aclaró que está demostrado por lo que ocurre con los planes más económicos de medicina privada, que a las entidades les cuestan un 20% menos: «Mientras más caro es el coseguro, menos abuso de consultas ‘ociosas’ hay».

Sin entrar en las problemáticas que esta desregulación podría representar para los afiliados a las obras sociales, la fuente, que pidió no ser nombrada, estimó que con coseguros más altos y un menor sobreuso del sistema, los precios de las cuotas de las prepagas deberían bajar. Habrá que verlo.