El último eclipse del año se registró entre la noche del jueves 27 y la madrugada de este viernes 28 de agosto, cuando un eclipse lunar parcial profundo cubrió gran parte de la superficie visible de la Luna y generó una característica tonalidad rojiza.
De acuerdo con los datos difundidos por el sitio especializado Time and Date, el 96,2% de la superficie lunar quedó cubierta por la umbra terrestre durante el momento de mayor intensidad. Por esa razón, la Luna del Esturión adquirió colores rojizos y cobrizos, con una apariencia cercana a la denominada popularmente “Luna de Sangre”.
El fenómeno coincidió con la fase de Luna llena y pudo observarse desde distintas regiones del planeta. En América del Sur y América del Norte, la posición de la Luna permitió seguir el evento durante todas sus etapas.
A qué hora se produjo el eclipse en Argentina
En Argentina, la primera etapa comenzó a las 22:23 del jueves, cuando la Luna ingresó en la penumbra terrestre. Poco más de una hora después, a las 23:33, comenzó la fase parcial y la sombra de la Tierra avanzó sobre el satélite natural.
El punto máximo se produjo a la 1:12 de este viernes, momento en el que el eclipse alcanzó su mayor profundidad. La fase parcial concluyó a las 2:52, mientras que la etapa penumbral se extendió hasta las 4:01, cuando finalizó completamente el fenómeno.
Considerando todas sus etapas, el eclipse tuvo una duración aproximada de cinco horas y 38 minutos.
Por qué la Luna adquirió un tono rojizo
Los eclipses lunares ocurren cuando el Sol, la Tierra y la Luna alcanzan una alineación que permite que el satélite natural ingrese en la sombra proyectada por nuestro planeta.
Durante un eclipse lunar, la Luna atraviesa la parte interna de la sombra terrestre, denominada umbra. Sin embargo, una porción de la luz solar atraviesa la atmósfera de la Tierra y consigue alcanzar la superficie lunar.
En ese proceso, los colores con longitudes de onda más cortas, como el azul y el violeta, se dispersan con mayor facilidad. En cambio, las longitudes de onda más extensas, correspondientes a tonos rojos y anaranjados, atraviesan la atmósfera y llegan hasta la Luna. Ese fenómeno provoca la coloración
Dónde pudo observarse
Además de América, el eclipse fue visible desde otros continentes, aunque las condiciones variaron según la ubicación geográfica.
En sectores de Europa y África, el fenómeno pudo observarse durante las primeras horas de este viernes, antes del amanecer, aunque la Luna comenzó a ocultarse en el horizonte durante las etapas finales.
En determinadas regiones de Asia occidental, en tanto, la visibilidad dependió de la ubicación de cada observador.
Fue el último eclipse de 2026
El fenómeno registrado entre el jueves y este viernes marcó el último eclipse de 2026 y cerró el calendario de eventos de estas características previsto para este año.
La actividad astronómica continuará en 2027, cuando se producirán cinco eclipses: dos solares y tres lunares.
El primero llegará el 6 de febrero de 2027, con un eclipse solar anular. La franja de anularidad atravesará sectores de Chile y Argentina, mientras que el fenómeno podrá observarse parcialmente desde una zona más amplia de Sudamérica.
Los eclipses que habrá durante 2027
Dos semanas después, el 20 de febrero, tendrá lugar un eclipse lunar penumbral que podrá observarse desde sectores de América, Europa, África y Asia.
Otro de los principales acontecimientos astronómicos del próximo año ocurrirá el 2 de agosto, cuando tendrá lugar un eclipse total de Sol. La franja de totalidad atravesará territorios del sur de España, Marruecos, Argelia, Libia, Egipto, Arabia Saudita y Yemen.
En su punto de máxima duración, la totalidad se extenderá durante aproximadamente seis minutos y 23 segundos. El calendario de 2027 se completará con otros dos eclipses lunares penumbrales, previstos para el 18 de julio y el 17 de agosto. (El Once)
