La dislexia no es una enfermedad sino un trastorno del aprendizaje. La Asociación Civil “Los sueños no se leen”, brega por una detección temprana.
Fernanda Durán, presidenta de la asociación, en Buen Día Litoral, resaltó que la entidad tiene como propósito difundir y concientizar acerca de esta condición, que está contemplada dentro de las denominadas Dificultades Específicas del Aprendizaje (DEA), que no está generada por una discapacidad ni tiene un origen psicológico, sino que se trata de una alteración neurobiológica que afecta el proceso de cognición, relacionada a la lectura, la escritura, el cálculo matemático, donde los chicos tienen un proceso distinto de aprendizaje.
“La dislexia es una dificultad especifica en la adquisición de la lectura fluida automatizada. Cuando afecta al cálculo matemático y a todo lo relacionado con los números, se llama Discalculia y si afecta a la parte de las reglas ortográficas, se llama disortografía”, explicó Fernanda.
Es importante el “diagnóstico precoz, está amparado en una ley nacional y provincial. Apuntamos a una detección temprana, a la capacitación de los docentes y a la cobertura total de la obra social para reconocer diferentes especialistas. La dislexia es persistente y hereditaria, no se supera, pero se adquieren herramientas para subsanar la dificultad. Nuestro objetivo es visibilizar este trastorno, para que se conozca”.
Además destacó las capacitaciones que estarán desarrollando en el transcurso del año.

