En una entrevista con Palabras Cruzadas, el secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) de Paraná, Daniel Ruberto, se refirió a los complejos desafíos que enfrenta el sector de cara a las elecciones del gremio el próximo 2 de octubre, donde competirán dos listas. El dirigente alertó sobre el impacto de la Ley de Modernización Laboral y la caída de la «ultraactividad», un escenario que forzará a los sindicatos a negociar salarios y condiciones de trabajo a nivel estrictamente local.
«Bregué por una lista de unidad como paso previo a este tiempo de dificultad legal y legítimamente aprobada por el Congreso», explicó Ruberto. Aunque las negociaciones no prosperaron y la oposición presentará su propia propuesta, el actual titular del SEC defendió la necesidad de una conducción con experiencia: «El trabajador no solo quiere un cambio de figura; pretende un proyecto para preservar el patrimonio del sindicato e intentar doblegar cuestiones de la reforma laboral que son totalmente negativas».
El peligro de negociar de cero: antigüedad y aguinaldo en la mira
El punto central de la preocupación de Ruberto radica en el nuevo marco regulatorio nacional, que introduce la posibilidad de convencionar localmente (discutir paritarias y condiciones específicas en Paraná o Entre Ríos) en un contexto donde los convenios colectivos históricos corren el riesgo de caer si no se ratifican.
«La ultraactividad significa que si los convenios caen, es probable que caiga, por ejemplo, nuestro 1% de antigüedad. Tenemos que sentarnos a discutir de cero nuevamente con una ley que es totalmente propatronal», advirtió.
El líder sindical también puso el foco en otros puntos críticos de la reforma, como el «banco de horas», que pone en riesgo el cobro tradicional de las horas extras, los adicionales por trabajo nocturno o feriados, e incluso la continuidad del aguinaldo si queda bajo el libre albedrío de las patronales.
Crisis del mercado interno y el impacto del comercio electrónico exterior
Ruberto vinculó la situación laboral con la profunda recesión que golpea al consumo local. Como ejemplo de la coyuntura en Paraná, mencionó el reciente despido de siete trabajadoras de la firma Kevin: «No se quedaron sin empleo porque se haya caído el techo del local, sino porque el pequeño comerciante no tiene ganas de seguir; no hay mercado interno».
A la par de la caída del poder adquisitivo, el dirigente apuntó contra la falta de regulación frente a las plataformas de comercio electrónico transnacional (como Temu) y la apertura de importaciones sin aranceles, que ya impacta en sectores como el automotriz y el autopartista. «Yo creo que tenemos que abrirnos al mundo, pero regulando un poquito. Cuando la gente compra afuera, no pasa por el local donde hay compañeros trabajando», sentenció.
Una sede abierta: pantalla gigante para el partido de la Selección
Más allá del análisis político y económico, la entrevista se inició abordando una iniciativa del sindicato para acompañar a los trabajadores en el marco de los partidos de la Selección Argentina de fútbol. El SEC dispuso la apertura de su salón principal con una pantalla gigante en la sede central para que los empleados puedan ver el partido a partir de las 13:00.
Ruberto destacó que esta medida busca dar respuesta, fundamentalmente, a aquellos afiliados que cumplen horarios rotativos en la zona céntrica. «Durante el mediodía, de las 12:00 a las 16:00, vienen habitualmente entre 20 y 40 muchachos y muchachas que trabajan en la peatonal o viven lejos a descansar o comer algo. Hoy sumamos la pantalla porque está bueno que vivan esta adhesión popular en su propia sede», concluyó el dirigente, quien ratificó que el principal objetivo histórico del gremio sigue siendo la conquista del horario corrido durante los meses de invierno.
