
Característica de los suelos según su calidad productiva para el desarrollo de la producción de alimentos, fundamental para planificar su uso racional.
Los suelos son la mezcla de pequeñas partículas de muchos tipos y son fundamentales para alcanzar el éxito en la actividad agrícola: a partir del suelo las plantas se nutren para posteriormente proveer de alimentos a los seres humanos y a los animales.
El conocimiento del suelo, sus características, así como su distribución geográfica dentro de un área, es fundamental para planificar racionalmente su uso.
Estas clasificaciones permiten divulgar conocimientos sobre las propiedades y mostrar su distribución, segmentando cada tipo de suelo de acuerdo a su uso y dar a conocer las mejores prácticas para su manejo y conservación.
Existen diferentes tipos de suelos y de acuerdo a sus características no todos son aptos para producir alimentos. Color, textura y propiedades físico químicas influyen en su grado de fertilidad.
Por lo tanto, el conocimiento de la composición de los suelos es clave en la efectividad de las actividades agrícolas, determinando previamente la capacidad de su uso y estimar su productividad bajo específicos niveles de manejo.
Suelos menos aptos para agricultura
Aridisoles
Suelo de color castaño o gris que se encuentra en zonas árida. Se caracteriza por absorber con rapidez el agua producto de las lluvias y ser de baja fertilidad. Se encuentran en mayor proporción en la zona norte del país.
Alfisoles
Son arcillosos, poca filtración del agua, húmedos y no permiten actividad agrícola.
Andisoles
Este tipo de suelo está a lo largo de la cordillera de los andes, zonas templadas o frías. Su textura es arenosa y, por desarrollarse en depósitos volcánicos de áreas húmedas, se meteorizan con rapidez creando mezclas de silicato y aluminio.
Entisoles
Son suelos formados en valles fluviales, no poseen materia orgánica y no son fértiles, por lo que no es recomendable la producción agrícola en este tipo de suelo.
Gelisoles
Ubicados en áreas de hielo permanente, no son aptos para la actividad agrícola.
Histosoles
Están caracterizados por ser suelos de mucha agua, en zonas pantanosas. A pesar de contener mucha materia orgánica, no son deseables para el desarrollo de actividad agrícola.
Suelos más aptos para agricultura
Molisoles
Estos son suelos muy fértiles, altamente deseados para el desarrollo agrícola, su color es oscuro y tienen una gran capacidad de drenaje. Están ubicados en la zona oeste del país.

Lateríticos
Ubicados en las zonas tropicales y caracterizados por su color rojo, son propicios para vegetación arborescente.
Vertisoles
A pesar de su alto contenido de nutrientes no son suelos apetecibles para la agricultura, son arcillosos pero muy difíciles para manejar por su expansión y contracción al humedecer y secar. Aptos para la ganadería.
Oxisoles
Son de color rojizo, compuestos por óxido de hierro. Ubicados en zonas subtropicales pero su porosidad y baja fertilidad no los hace aptos para la agricultura.
Segmentación por clases y productividad agrícola
Los suelos también se clasifican por su uso agrícola, determinado por la capacidad de satisfacer las necesidades productivas. Existen 8 clases que se detallan a continuación:
Clase I
Suelos que se caracterizan por su versatilidad para cualquier tipo de actividad agrícola, tienen alto contenido de materia orgánica y excelente retención de agua.
Clase II
Suelos que requieren técnicas agrícolas para su conservación porque no soportan un exceso de salinidad o humedad.
Clase III
Suelos de poca profundidad, necesitan la implementación de más técnicas de conservación por lo que se encuentra más limitado que en las clases precedentes.
Clase IV
Suelos de baja productividad y limitados en su uso agrícola, el manejo y conservación es aún más complejo. Apenas 203 tipos de plantas pueden producirse en ellos.
Clases no aptas para la agricultura
Clase V
Suelos muy erosionados, donde la agricultura no es una opción, por lo que se recomiendan para actividades como el pastoreo y zonas de forestación.
Clase VI
Se consiente el cultivo de algunos árboles frutales y hortalizas, sin embargo, son pedregosos y tienen alta probabilidad de inundarse, lo que los convierte en no recomendados para la agricultura e incluso para el pastoreo necesitan de ciertas reformas.
Clase VII
Esta clase está limitada a la recreación o conservación de la flora silvestre, su uso no está recomendado para la agricultura ni para el pastoreo.
Clase VIII
Se trata de suelos desérticos usados solo para la conservación del medio ambiente, no se admite su uso agrícola. (Jacto)
