El Ministerio de Salud realizó una importante inversión para la compra de un esterilizador de plasma de peróxido de hidrógeno, destinado al hospital Materno Infantil San Roque, de Paraná. La adquisición demandó más de 147 millones pesos y se trata de un equipamiento único, de última generación en el sistema público y privado de salud.
La puesta en funcionamiento del nuevo equipo representa un importante avance en los procesos de esterilización del material médico-quirúrgico y posiciona al establecimiento a la vanguardia en materia de seguridad, eficiencia y sustentabilidad, al mismo tiempo que se fortalece la seguridad de pacientes y trabajadores.
Uno de los principales beneficios del nuevo esterilizador de plasma de peróxido de hidrógeno es la drástica reducción de los tiempos de procesamiento: mientras que los métodos tradicionales basados en óxido de etileno requieren hasta 72 horas para liberar el material esterilizado, el nuevo sistema completa el ciclo en apenas 47 minutos.
Además de permitir la esterilización a baja temperatura de instrumental termosensible que no puede procesarse por métodos convencionales, la tecnología mejora la disponibilidad del instrumental para cirugías, elimina los riesgos tóxicos asociados al óxido de etileno, no deja residuos, incorpora trazabilidad en cada proceso y reduce reprocesos y derivaciones, fortaleciendo la capacidad de respuesta del hospital y elevando los estándares de calidad y seguridad para pacientes y equipos de salud.
El director del hospital San Roque, Alejandro Calógero, afirmó: «Esta incorporación representa un salto exponencial para nuestro hospital. Estamos hablando de una tecnología de primer nivel internacional, que transforma por completo uno de los procesos más sensibles para la seguridad de los pacientes. Pasar de ciclos de esterilización que demandaban varios días, a contar con material disponible en menos de una hora implica una mejora sustancial en nuestra capacidad de respuesta, en la organización de las cirugías y en la calidad de atención que brindamos».
Por su parte, la jefa del Servicio de Esterilización, María de los Ángeles Oliva, señaló: «El servicio de esterilización es considerado el corazón de un hospital porque abastece de manera permanente y segura a prácticamente todas las áreas asistenciales. Desde los quirófanos y las unidades de cuidados intensivos hasta los consultorios, salas de internación y servicios de emergencia, cada procedimiento depende de contar con instrumental y materiales correctamente esterilizados. Su funcionamiento impacta directamente en la calidad de la atención y la prevención de infecciones asociadas al cuidado de la salud».
Al mismo tiempo, indicó: «La esterilización adquiere una dimensión aún mayor en un hospital pediátrico, donde muchos de los pacientes son recién nacidos, lactantes y niños pequeños cuyos sistemas inmunológicos aún se encuentran en desarrollo. En estos casos, la prevención de infecciones es un aspecto fundamental del cuidado de la salud, ya que los pequeños pacientes son más vulnerables frente a microorganismos que para un adulto podrían representar un riesgo menor. Por ello, garantizar que cada instrumento, equipo y material utilizado en la atención esté correctamente esterilizado constituye un eslabón vital en la cadena de cuidados».
La incorporación del nuevo esterilizador requirió una serie de adecuaciones edilicias y técnicas, que incluyeron mejoras en la instalación eléctrica, renovación de aberturas, pintura con recubrimiento epoxi, la construcción de un tabique para su emplazamiento y la reubicación de equipos de aire acondicionado. Y cabe señalar que este marco de modernización, el sistema de óxido de etileno continuará operativo únicamente para situaciones específicas que demanden este tipo de procesamiento, reduciendo su utilización al mínimo indispensable.
