Un delicado episodio de vulneración entre estudiantes sacudió a la comunidad educativa de una tradicional institución de gestión privada en la capital entrerriana. Tras la difusión del caso y la identificación de los involucrados a través de imágenes de cámaras de seguridad del establecimiento, el Consejo General de Educación (CGE) confirmó su intervención inmediata y el despliegue de los protocolos vigentes para abordar la situación.
En diálogo con Palabras Cruzadas, Judith Trembecki, Directora de educación privada del CGE, brindó detalles sobre las actuaciones que se llevan adelante desde el organismo. «Desde el primer momento la supervisora de la Dirección de Educación Privada está interviniendo y orientando a la institución para aplicar los protocolos correspondientes ante situaciones de acoso y violencia», explicó la funcionaria.
Un hecho que encendió las alarmas
El incidente, ocurrido dentro del edificio escolar en un espacio común dotado de cámaras de seguridad, involucró a un grupo de estudiantes y a un compañero vulnerado. Según se precisó, lo que habría comenzado como un juego o festejo derivó en conductas indebidas y un posterior caso de acoso.
Ante la gravedad del hecho, la dirección del colegio notificó de inmediato a la supervisión escolar y aplicó medidas preventivas con los alumnos implicados, mientras se evalúa el grado de responsabilidad individual de cada uno junto a las familias. Además, la Defensoría de Menores ya tomó intervención en el caso para orientar el proceso legal y resguardar los derechos de los implicados.
Confirmación oficial de los hechos
En relación con la información divulgada por el medio infoparana.com.ar, las declaraciones de Judith Trembecki, representante del Consejo General de Educación (CGE), dieron respaldo institucional y validaron públicamente lo acontecido en la entidad educativa de Paraná.
La funcionaria ratificó que el monitoreo mediante cámaras de seguridad fue clave para identificar a los alumnos involucrados en el caso de acoso. Asimismo, precisó que, tras la notificación oficial, la supervisión de la Dirección de Educación Privada y la Defensoría de Menores intervinieron para aplicar los protocolos correspondientes y resguardar los derechos e integridad de los estudiantes implicados.
Acompañamiento y prevención
Desde el CGE remarcaron la importancia de no estigmatizar a las instituciones ni a los menores involucrados, haciendo hincapié en que el foco principal debe ser la prevención y la contención pedagógica y psicológica.
«La escuela es un ámbito de formación, aprendizaje y convivencia. Nuestro compromiso es acompañar al estudiante vulnerado, a su familia y al resto del grupo para garantizar que estos hechos no vuelvan a repetirse y que la escuela siga siendo un espacio seguro», concluyó Trembecki.
