El Rojinegro derrotó 2-0 al Bohemio con goles de Gabriel Díaz y Brandon Cortés, dejó atrás una racha de 12 partidos sin triunfos y, de yapa, dejó la zona roja en el estreno de Marcelo Fuentes en el banco. Almagro, el rival del próximo domingo en Villa Sarmiento.
Y una tarde, en el estreno de Carlos Marcelo (Fuentes), Patronato volvió al triunfo que renueva expectativas e ilusiones. Hubo otro equipo pese a que solo cambió una pieza. No sufrió, supo defenderse, golpeó y volvió a la victoria en un momento clave del campeonato. Afrontará las últimas diez fechas, con otro aire y cara.
Otro Patronato
Marcelo Fuentes decidió cambiar solo una pieza en el once, pero Patronato fue otro, totalmente distinto al de solo días atrás. Un elenco que cambió el chip y cuyo cambio de aire le sentó muy bien. De entrada, se vistió de su apodo, de Patrón y marcó la cancha, el ritmo, las chances y, tácticamente, jugó un correcto partido.
A los 7 generó la primera chance de pelota parada, el primer gran arma que muestra este elenco versión Carlos Marcelo. No llegó DAD y Soldano. Cuando avisó, otra vez de pelota detenida llegó el cabezazo del Monito Díaz para el 1-0 y dar el primer gran golpe de un elenco que como su rival, no cambió las formas en la ventaja. Continúo la presión alta y en cada oportunidad lanzando la pelota al área rival.
Diego Díaz tuvo otra chance y el gol, pero estaba fuera de lugar. Maxi Rueda tardó y se topó con una pierna rival dentro del área cuando intentó su remate. El Rojinegro fue aplicado, se mostró ordenado, ganó las segundas pelotas y no sufrió, apenas un remate de Castro desde afuera del área lo más peligroso. Una primera parte redonda, cuyo resultado pudo ser más, pero un mismo elenco demostró ser distinto. Desde lo táctico y el saber golpear y aguantar, un punto clave, sacó la primera mitad.
En el momento de los fantasmas
Patronato no pudo repetir el orden táctico y la intensidad de la primera parte en el complemento, falló y erró pases, más aún cuando la ventaja numérica se hizo presente, por la expulsión de Ignacio Rodríguez, que por dos infracciones consecutivas dejó el campo de juego. Pese a ello, Atlanta se mostró más cómodo y hasta generó insinuaciones, no así situaciones, las que careció.
La única fue una avivada de Rodrigo Sosa que atacó a Rueda y quedó frente a Alan Sosa y definió mal. El arquero Santo hoy, por momentos fue un espectador de lujo producto de la buena labor defensiva. En el momento que el Bohemio acechó el empate, sin argumentos, Patrón comenzó a golpear con la velocidad de Benjamín Bravo y la genialidad de Valentín Pereyra, que apiló rivales y, sin ser egoísta, dentro del área asistió a Cortés que le rompió el arco a Kaleniuk, en el momento que viejos fantasmas asomaron en calle Grella.
Patronato supo aguantar y sostener, sobreponerse en un momento complicado y pudo, por primera vez después de mucho, cerrar un partido. Benjamín Bravo no pudo mano a mano y dejó pasar la chance de redondear un tarde importantísimas para el elenco de Carlos Marcelo Fuentes, que tuvo un debut ideal, con una buena presentación colectiva, con puntos altos desde lo individual y con un resultado que de entrada le permite salir de la zona roja del descenso, hundiendo a Chacarita y soñando con terminar el año de otra manera a la que peleó todo el campeonato. Se viene Almagro el domingo a las 15:30, buscando dar otro golpe propio y en la tabla.
(Mirador)
