Más de 180 argentinos esperan un corazón
Todos somos donantes
La legislación de la Argentina establece, a través de la Ley 27.447, que toda persona mayor de 18 años es considerada donante de órganos y tejidos, salvo que haya dejado constancia expresa de su oposición. Se la conoce como Ley Justina, en homenaje a Justina Lo Cane, una niña de 12 años que murió en noviembre de 2017 mientras esperaba un corazón. Su familia fue abanderada en la sanción de esta norma, que se concretó en 2018 y permitió avanzar en la concientización social y agilizar procesos vinculados a la donación y el trasplante. Sin embargo, nada cambia en forma automática. Los procesos sociales llevan tiempo y es necesario acompañarlos a través de una difusión continua.
Los derechos de los pacientes trasplantados
Las personas trasplantadas tienen en nuestro país una serie de derechos garantizados por la ley 26.928, que creó un régimen de protección con el objetivo de procurar la plena integración familiar y social de las personas trasplantadas o en lista de espera. Entre otros beneficios, figuran la gratuidad de los servicios nacionales de transporte terrestres de corta, media y larga distancia, colectivos, subtes y trenes; la cobertura del 100% de los medicamentos, estudios de diagnóstico y prácticas de atención de todas las patologías directas o indirectamente relacionadas con el trasplante y una asignación mensual en caso de desempleo.
Los tratamientos, cada vez más avanzados
En los últimos años, no sólo aumentó la cantidad de procedimientos realizados, sino que además hubo una serie de mejoras en las técnicas de trasplante que mejoraron sus perspectivas. «Los avances en inmunosupresión, el seguimiento más preciso del rechazo, las técnicas quirúrgicas, el manejo de infecciones y el cuidado multidisciplinario cambiaron de manera significativa el pronóstico de los pacientes trasplantados. Actualmente, la supervivencia es cada vez mayor y con buena calidad de vida«, explica la doctora Baro Vila.
En este contexto, con técnicas de selección más precisas y tratamientos de vanguardia, la clave está en lograr que la Argentina siga elevando la cantidad de donaciones que se realizan año a año. «En este Día Mundial de los Pacientes Trasplantados, queremos expresar nuestro profundo agradecimiento a los donantes y a sus familias. Su generosidad permite que muchas personas puedan volver a abrazar, caminar, trabajar, compartir tiempo con sus afectos y proyectar un futuro. También agradecer a nuestros pacientes y sus familias por confiar en nosotros. La donación de órganos es, en definitiva, un compromiso social que salva vidas«, concluye la doctora Diez.
