FM LITORAL
Mundo

Venezuela es un caos: el drama de salir a buscar agua, comida y plata

La falta de electricidad genera escasez de agua. El problema se inició el jueves y dejó los mercados sin refrigeración y bancos sin cajeros. Y no funcionan los posnet.

 

 

Los venezolanos han arrasado con las velas, pilas, baterías, agua mineral, pan de molde, galletas y chucherías en los pocos comercios que abrieron ayer. Fue el caso de una cadena de farmacias y algunos supermercados, que cobraron en dólares y en efectivo y no con tarjetas. Es que el apagón de más de 70 horas ha bloqueado los puntos de venta electrónicos y los cajeros automáticos. Por cuarto día consecutivo casi toda Venezuela, es decir 22 de los 23 Estados del país, está sin luz por fallas en el sistema eléctrico de la principal central hidroeléctrica de Guri, en el sur del país, que abastece al 70% de la demanda nacional. Esto ha paralizado a los venezolanos, creando un caos en su vida cotidiana.

Iván Bolívar, un jubilado de 77 años, estaba recorriendo la urbanización de Los Palos Grandes para buscar un comercio abierto. Entró a “Farmatodo”, que tiene su propia planta eléctrica pero no permitía cargar teléfonos móviles y se le habían agotado las velas, las pilas, el agua y el pan.

A su lado, su esposa Teresa Rojas, una profesora jubilada de 75 años, comparaba a Venezuela con Cuba. “Sentimos una gran angustia por el apagón, demasiado tiempo sin luz, nuestros hijos viven en España y no tenemos cómo comunicarnos, porque no hay internet ni batería en los teléfonos”, dice con angustia.

El matrimonio de Iván y Teresa ha emigrado a España pero regresó hace una semana a Caracas para enterrar a su hijo menor que se quedó para cuidar la finca familiar en el Interior. “Nos lo mató el hampa común”, cuentan a punto de llorar.

Su viaje de retorno a Madrid está reservado para el 22 de marzo. “Vamos a ver si podemos viajar”, dijo Teresa con cierta duda porque con el apagón los vuelos están saliendo vacíos. Es que los pasajeros no han podido pasar por Migraciones por falta de electricidad en los terminales del aeropuerto Simón Bolívar.

“En la Cota Mil de Caracas hay varias tomas de agua. La gente hace colas con botellones, botellas, para procurarse de líquido en La Castellana. En el llenadero de Sebucán abastecen a cisternas. Ese sitio está militarizado con la Guardia Nacional”, dice en Twitter Victor Amaya.

El régimen de Nicolas Maduro ha prometido solucionar la crisis eléctrica. Pero sus esfuerzos han sido en vano dada la magnitud del daño que presenta la estructura eléctrica. La falla fue causada por un incendio en la subestación del sistema de transmisión de San Gernimo, en el Estado de Guárico, en el centro del país, por falta de mantenimiento. Pero el caos es tal que el chavismo extendió hasta el lunes la suspensión de la jornada laboral y estudiantil ante el apagón. Así lo anunció el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez.“Por órdenes del presidente Nicolás Maduro quedan suspendidas las actividades escolares y laborales el día de mañana lunes 11 de marzo”, aseguró Rodríguez.

No es mucho lo que se puede comprar en los pocos negocios que permanecen abiertos. Al problema de no tener electricidad y agua, se suma la escasez de dinero en efectivo que sufren desde hace meses los venezolanos. El billete de máxima denominación, 500 bolívares, equivale a apenas 15 centavos de dólar, insuficiente para una golosina. Ello obliga a transacciones electrónicas para prácticamente cualquier operación, por pequeña que sea. Y sin electricidad los posnet no funcionan, tampoco los cajeros automáticos. Pero el régimen lo atribuye a un sabotaje de la oposición. Eso fue desmentido por el presidente interino Juan Guaidó, quien acusa al chavismo de haber gastado 100.000 millones de dólares para reparar el sistema eléctrico, lo que ha terminado en el oscuro pozo de la corrupción. “Y ahora vemos el resultado de tanto robo”, ha dicho Guaidó.

También hay informes de que familiares de pacientes tuvieron que comprar gasoil para activar generadores eléctricos en algunos de los 300 hospitales dotados con esos equipos. La morgue de Caracas colapsó y no admite más cadáveres por falta de espacio y electricidad. Pero adquirir combustible es otro dolor de cabeza porque las gasolineras no pueden surtir a los vehículos por falta de electricidad. En el cuarto día del apagón, el gobierno decidió racionar y escalonar el servicio eléctrico, por zonas y barrios de Caracas. Ese racionamiento parcial permite refrigerar alimentos pero los mercados y comercios sufrieron pérdidas millonarias. Hasta ahora las autoridades no han informado sobre cuándo se va a restablecer el servicio eléctrico. Tampoco informan sobre cómo avanza la reparación del sistema de la central hidroeléctrica accidentada.

El prolongado apagón hizo estragos en muchos edificios de más de 10 pisos, como uno ubicado en el centro de Caracas. El primer corte, el jueves, dañó uno de los dos ascensores. El siguiente, después de que la electricidad volviera unas horas el viernes, dejó inoperante el otro. Las viejas lámparas de querosen que alumbran la casa de Elvia fueron un regalo de su fallecida madre. “Las tenía como adorno. Nunca imaginé que tendría que utilizarlas”, dice resignada.

 

 

 

 

Publicaciones Relacionadas

El Papa a los periodistas: “Ofrezcan el buen pan de la verdad”

Editor

La reina de Inglaterra busca alguien que le maneje su Instagram: ¿cuánto paga?

Editor

El Supremo Tribunal de Justicia de Brasil ordenó liberar a Michel Temer

Editor
WhatsApp chat