FM LITORAL
Paraná

Imágenes complican a dos policías de Paraná acusados de golpear a un hombre

Las cámaras del 911 y Video Vigilancia muestran claramente que el hombre no se resistió ni insultó al personal que procedió a identificarlo, como aducen los imputados, sino que se ve que acató pacíficamente las órdenes de los uniformados.

 

Dos efectivos de la División 911 y Video Vigilancia de Paraná son investigados por la Unidad Fiscal de Respuestas Rápidas por los presuntos delitos de Privación abusiva de la libertad y Vejaciones en concurso ideal, concursados realmente con Falso testimonio.

En una audiencia que se realizó ayer, la jueza de Garantías Nº1, Paola Firpo, escuchó un pedido de prueba realizado por la defensa. El fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull, se opuso. Firpo decidirá hoy respecto de aquel pedido.

Se trató de una detención en la vía pública que supuestamente se realizó sin motivos y que terminó con el detenido golpeado. Posteriormente, para justificar el accionar, los efectivos habrían mentido en la correspondiente acta contravencional, afirmando que el detenido incurrió en el delito de Desorden.

Ayer, la defensa, a cargo de Eduardo Gerard, propuso que se periten distintas actas contravencionales para comprobar que todas se hacen igual. También solicitó que se perite el recorrido que hizo el móvil 1000 para acreditar que no se cruzó en ningún momento con la sumariante.

El fiscal fundó su oposición en que en este caso las cámaras del 911 desmienten los dichos de los funcionarios, más allá del formato que se utilice para realizar aquellas actas.

En las imágenes se ve a Godoy sentarse con su celular en una escalera ubicada sobre Avenida Ramírez. Cuando llegan los efectivos, alertados por el 911, se ajustó a los pedidos de los uniformados, que no obstante lo detuvieron y lo golpearon.

En cuanto al segundo pedido, Ramírez Montrull objetó su inutilidad, puesto que la oficial sumariante declaró que ella labra las actas con información que le proporcionan por teléfono, desde el lugar del hecho.

 

Hipótesis

Una hipótesis que Fiscalía pretende profundizar está relacionada con un efectivo que tuvo un lazo familiar con el detenido-denunciante. Según la versión, aquel habría alertado que Godoy tuvo problemas con él, y que incluso llegó a pegarle un golpe de puño.

La otra es que en el momento de la identificación, Godoy dio un domicilio que no se correspondía con el que tenía la fuerza en su base de datos, lo que habría motivado su aprehensión.

 

Los hechos

A los efectivos se les atribuye que el 23 de octubre de 2016, aproximadamente a las 4.15, “los funcionarios policiales en ejercicio de sus funciones, sargento de policía Gustavo Adrián Cabrera y el cabo Federico Sebastián Avanzati”, que circulaban en el móvil 1000 de la División 911 de la policía de Entre Ríos, “se detuvieron en la intersección de Avenida Ramírez y Laurencena, en Paraná, donde se encontraba Luis Leonardo Godoy, a quien luego de identificarlo procedieron a detenerlo por infracción al artículo 43 de la Ley 3.815, invocando falsamente que Godoy se encontraba insultando y agrediendo a los transeúntes que pasaban por el lugar y que gritaba a viva voz toda clase de insultos hacia el personal policial presente, para luego negarse a deponer esa actitud provocando un gran desorden en la vía pública perturbando la tranquilidad de la zona, negándose en todo momento a realizar una correcta y sencilla identificación de rutina, para luego esposarlo y obligaron a subir a la caja del móvil”.

Según la acusación, cuando Godoy estaba “en la caja del móvil esposado boca abajo, Avanzati le tomó los tobillos y empeine, los puso contra la parte de atrás de las rodillas de Godoy y se le sentó arriba causándole dolor, mientras Cabrera le pedía que le explique lo que le hacían a los que amenazaban a policías. Durante el traslado, Avanzati le propinó a Godoy golpes de puño en la cabeza y riñones hasta llegar a la Alcaidía Contravencional de Paraná, sita en calle Ameghino de Paraná”.

El segundo hecho que se les endilga es que “con posterioridad a las 4.15 del 23 de octubre de 2016, y con posterioridad a la detención de Godoy, Cabrera y Avanzati, afirmaron falsamente en la declaración testimonial recepcionada en el marco de las actuaciones contravencionales” por la detención de Godoy que éste “se encontraba en la vía pública gritando y molestando a los transeúntes como así también a los vehículos que transitaban sobre ambas arterias, para luego comenzar a ofenderlos y gritar a viva voz palabras tales como son unos milicos de mierda, son una basura, negándose luego a desistir de la actitud hostil continuando cada vez más violento, todo ello en Avenida Ramírez, el 23 de agosto de 2016 a las 4.15 aproximadamente, con el objeto de fundamentar su aprehensión bajo una supuesta infracción al artículo 43 de la Ley Orgánica Provincial 3815 y sus modificatorias”.

Fuentes judiciales deslizaron a El Diario que este tipo de situación es más habitual de lo que se supone. En ese sentido, señalaron que coadyuvó a su control la instalación de cámaras de video en comisarías y las del 911 en distintos puntos de la ciudad. En este caso, aquella tecnología permitiría desvirtuar un proceder ilegítimo realizado por funcionarios públicos. El objetivo a lograr es que tales prácticas se erradiquen de la fuerza, concluyeron.

 

 

 

Publicaciones Relacionadas

Cronograma de asambleas, elecciones y asunción de autoridades en vecinales

Editor

Causa Waigel: Subastarán 161 lotes

Editor

Incautaron un chaleco antibalas y televisores robados tras allanamiento

Editor
WhatsApp chat