FM LITORAL
Entre Ríos

Condenaron a cuatro acusados por comercio de cocaína

Jorge Kreick, alias “el Ruso”, fue condenado a 7 años. Similar pena recibieron Fernando Bisogni y Gonzalo Queirolo, castigados a 6 años de cárcel. Hugo Arévalo fue penado con 4 años de prisión como partícipe secundario.

 

Los gualeguaychuenses habían llegado a juicio por comercialización de estupefacientes en el Tribunal Oral Federal (TOF) de Paraná. Frente a ellos pasó una veintena de testigos entre gendarmes y civiles, quienes refirieron al procedimiento por el cual se permitió desbaratar la transacción de 995 gramos de cocaína de alta pureza por 149.000 pesos. La prueba producida en el debate, también permitió conocer cómo fueron las tareas de inteligencia e investigación que llevó adelante la Gendarmería Nacional, con asiento en la ciudad del sur entrerriano.

El veredicto dado a conocer este jueves: Jorge Kreick, alias “el Ruso”, fue condenado a 7 años. Similar pena recibieron Fernando Bisogni y Gonzalo Queirolo, castigados a 6 años de cárcel. Hugo Arévalo fue penado con 4 años de prisión como partícipe secundario.

Además de las condenas de cárcel ordena el decomiso de tres vehículos utilizados para cometer el ilícito: una camioneta Amarok 4×2; un Peugeot 207 y una camioneta Hyundai Galloper. Asimismo, se dispuso la confiscación de los 149.000 pesos que iban a ser utilizados en la compraventa de los 995 gramos de cocaína; más 18.800 pesos y otros 5.800 pesos incautados en dos allanamientos conexos al operativo principal de Gendarmería, que fue el 24 de octubre de 2016.

 

El caso

Las sospechas de los gendarmes fueron a raíz de un caso de proxenetismo a cambio de cocaína. Se compraba droga y se pagaba con los servicios sexuales de una menor de edad. Por eso, los agentes de Gualeguaychú decidieron investigar a Jorge Kreick como supuesto vendedor de estupefacientes a cambio de consumir prostitución. Decidieron intervenir el celular del imputado y comenzó la pesquisa por narcotráfico. Bajo vigilancia tuvieron un kiosco de Gualeguaychú -propiedad de Kreick-, que era utilizado como pantalla para la venta al menudeo.

Las intervenciones telefónicas dieron cuenta de una comunicación encriptada entre los imputados; hablaban de “carne”, “asado” y “leña”. La mayoría de los encuentros para concretar esas transacciones eran en lugares públicos muy concurridos como supermercados, el Parque Unzué, o en la vía pública en la mayoría de los casos. En otras ocasiones, en cambio, se citaban en domicilios privados. Los gendarmes registraron encuentros el 8 de agosto; el 27 de septiembre; el 28 de septiembre; el 13 de octubre; el 18 de octubre; y el 24 de octubre de 2016, el día del procedimiento.

Además, los agentes observaron movimientos en el Lubricentro GM de Gualeguaychú; y reconocieron varios vehículos entre los que había una camioneta Amarok; una Hyundai Galloper; y un Peugeot 207 color negro.

A partir de tareas de vigilancia, pudieron establecer que los vínculos se daban entre Kreick y Arévalo -a quien el primero le dio la Hyundai Galloper y la puso a su nombre-; y a su vez Arévalo se comunicaba con Bisogni y Queirolo.

El día del procedimiento, los gendarmes consiguieron una orden de allanamiento en un domicilio privado, donde se había pactado la venta de 1 kilo de cocaína por 150.000 pesos. En el lugar fueron sorprendidos tres imputados. Hallaron una caja marrón que en su interior contenía un ladrillo de cocaína envuelto en una bolsa -que pesó 995 gramos-, y 144.900 pesos. Por otro lado, Kreick fue apresado casi en simultáneo en su domicilio particular, como promotor de la comercialización, aunque no participaba de las transacciones dadas entre los otros tres imputados. (Análisis)

 

 

 

 

Related posts

Presentan proyecto para restituir a Entre Ríos energía que genera Salto Grande

Editor

Los agroquímicos que se utilizan son todos tóxicos, enferman y matan

Editor

Encontraron importante suma dinero y la entregaron a la Policía

Editor

Leave a Comment

WhatsApp chat